La experiencia se basa en un menú estructurado de siete platos, en el que cada plato representa una región diferente de China, como la cocina de Sichuan, la cantonesa o la de Jiangnan. Te espera una progresión desde entrantes ligeros hasta platos principales más sustanciosos y postres refinados, todo ello presentado con técnicas modernas y toques narrativos.





















